14 oct. 2011

El Corazón de la Práctica

Al meditar no nos alejamos de la sociedad, no nos escapamos de ella, sino muy por el contrario, nos preparamos para reinsertarnos adecuadamente en ella. Nosotros llamamos a esto "Budismo Comprometido". Cuando nos dirigimos al centro a meditar, nosotros podríamos pensar que en ese momento dejamos todo atrás -familia, sociedad y todas las complicaciones que ambas acarrean- y vamos como un individuo con el sólo objeto de practicar en búsqueda de paz. Esto es en sí una ilusión, pues para el budismo no existe la noción de “un individuo”.

Si eres poeta, verás claramente que hay una nube circundando esta hoja de papel. Claro, pues sin una nube no habría agua y sin agua los árboles no pueden crecer y sin árboles no podemos hacer el papel de esta manera, la nube esta aquí, en esta página, entonces comprendemos que la existencia de esta página depende de una nube. Papel y nube están unidos, íntegramente relacionados.

Pensemos en otra cosa, por ejemplo pensemos en los rayos del Sol de una mañana. Estos son realmente importantes, pues sin ellos los árboles no pueden crecer, por lo cual un leñador necesitará los rayos del Sol para derribar un árbol: de este modo puedes ver rayos de Sol en esta página. Y si miras más profundamente, con los ojos de un bodhisattva, con los ojos de quien está despierto, verás no sólo las nubes y los rayos de Sol, verás cómo todas las cosas están aquí: el trigo que llegará a ser el pan para el leñador, el padre del leñador y tantas otras cosas. Cada cosa está en esta hoja de papel.

El "Avatamsaka Sutra" nos enseña que no existe ninguna cosa que no tenga relación con esta hoja de papel. Bajo esta visión nosotros decimos "una hoja de papel está construida por elementos que no son propios del papel". Una nube es un elemento que no es papel, los árboles son elementos que no son papel, los rayos de Sol no son elementos del papel. En fin, el papel está hecho completamente por elementos que no son propios del papel. Y si nosotros extendemos y volvemos de alguna manera, estos elementos a sus fuentes, ya sea la nube al cielo, los rayos de Sol al Sol, el leñador a su padre, el papel queda completamente vacío, pero ¿vacío de qué?, vacío de la existencia de sí mismo.

Este papel ha sido hecho con los elementos que no le pertenecen a sí mismo, con los elementos que no son propios del papel. Y si ahora todos esos elementos que no son papel son sacados, eliminados hacia cualquier parte, esta página quedará verdaderamente vacía. Vacía de una existencia o independencia de sí misma. Vacío en este sentido, significa que el papel está lleno de todas las cosas, de nubes, de rayos de Sol, de leñadores, es decir, lleno del cosmos entero. Comprendiendo esto, vemos que el individuo está hecho de la misma forma, o sea de elementos que no son del individuo. Entonces ¿cómo esperas tú dejar todas las cosas fuera cuando entras al centro de meditación, si estás lleno de todo?

El tipo de sufrimiento que llevas en tu corazón es la sociedad en sí misma. Tú traes esto contigo; traes la sociedad contigo. Traes todo de nosotros contigo. Cuando meditas, este beneficio no es sólo para ti, lo haces por la sociedad entera. Buscas solución a tus problemas no sólo para ti mismo, sino para todos nosotros.

Si vemos a las hojas de un árbol como a las hijas de éste, nos daremos cuenta que el árbol tiene muchas hijas, que éstas nacen desde el árbol, y que también deberá existir una madre del árbol.

La hoja combina la savia cruda, el agua y los minerales con la luz solar y oxígeno para convertirla en una savia que sea capaz de nutrir beneficiosamente al árbol. De esta forma la hoja llega a ser la madre del árbol.
Nosotros somos hijos de la sociedad, pero también somos sus madres. Nosotros nutrimos de alguna manera a la sociedad. Si nosotros estamos desarraigados de la sociedad, no podremos transformarla en un lugar más llevadero para nosotros y nuestros hijos.

La hoja se une al árbol por el tallo. El tallo es muy importante. Yo hago jardinería en nuestra comunidad, y sé que a veces es difícil obtener plantas a través de patillas, tanto así que nosotros usamos un polvo que contiene un tipo de hormona vegetal para ayudar a que salgan raíces en la tierra.

Yo me pregunto si hay algún tipo de polvo, alguna cosa que pudiese ser hallada en la práctica de la meditación que ayude a la gente que es desarraigada a echar raíces para volver a la sociedad.

El budismo zen no es un escape de la sociedad, sino es un equiparse, armarse uno mismo con la capacidad de reintegrarse en la sociedad con el objeto de que la hoja nutra para bien al árbol.

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